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CORONAVIRUS COVID-19. El virus que paró el mundo

CORONAVIRUS COVID-19

¿Qué es el coronavirus (COVID-19)?

Es un virus perteneciente a la extensa familia de los coronavirus, que pueden provocar enfermedades tanto en animales como en seres humanos. El COVID-19 es una enfermedad infecciosa que se ha descubierto hace poco tiempo, en conjunto con el coronavirus que la provoca, a partir de un brote que se produjo en la ciudad china de Wuhan, en diciembre de 2019.

Causas y origen del coronavirus

Aún no está claro el origen exacto de este nuevo coronavirus, pero sí se sabe que los primeros casos se conocieron en la ciudad de Wuhan, capital de la provincia de Hubei, en China. 

Existen diversos rumores sobre las causas que originaron este virus, que se ha propagado muy rápidamente por casi todo el mundo, pero ninguna de ellas ha podido ser aún comprobada por los científicos que investigan el tema. Se ha dicho que nació en el mercado de marisco y pescado de Wuhan, que mutó en animales como el murciélago antes de pasar al ser humano o que tuvo su origen en un animal que abunda en esa zona llamado pangolín. 

Si bien los murciélagos son reservorios naturales de coronavirus y en el mercado de Wuhan se comercializan distintas especies animales que pueden ser sospechosas de ser un puente hacia los humanos, no existen por el momento confirmaciones sobre cómo surgió esta pandemia.

El coronavirus humano

Los coronavirus son una amplia familia de virus conocida desde hace mucho tiempo, y el Sars-CoV-2 es la última que se ha descubierto.

El nombre de coronavirus se debe a que su superficie posee puntas con la forma de una corona.

Tanto este virus como la enfermedad COVID-19 no eran conocidos previamente a la aparición del brote en el mercado de Wuhan, en diciembre de 2019.

Se conoce que varios de los coronavirus pueden causar infecciones respiratorias en los seres humanos, que van desde un resfriado clásico hasta enfermedades de mayor gravedad, como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (Mers) y el síndrome respiratorio agudo severo (Sras o Sars en inglés), según destaca la Organización Mundial de la Salud.

Los coronavirus son muchos y muy comunes en especies animales, principalmente murciélagos y pájaros, aunque no todos ellos pueden infectar a seres humanos y algunos tan solo causan un resfriado común.

No se conoce con exactitud en qué momento de la historia se originaron los primeros coronavirus, pero sí se sabe que tuvieron su inicio hace muchísimo tiempo, probablemente millones de años. Quizá hayan aparecido desde que existen los pájaros y los murciélagos, o incluso antes.

Tipos de coronavirus

Los virus coronavíridos (Coronaviridae) se divididen en dos familias: los Orthocoronavirinae (más frecuentemente conocidos como coronavirus) y los Letovirinae.

Dentro del grupo de los coronavirus o "CoVs" se incluyen cuatro grupos principales y sus nombres son letras griegas: alfa, beta, gamma y delta.

Los CoV alfa y beta infectan en mayor forma a los mamíferos y es probable que se hayan originado en murciélagos, mientras que los CoV gamma y delta infectan y se originan en gran medida a las aves. Varios mamíferos, como los cerdos y los humanos, albergan múltiples coronavirus.

Hace alrededor de dos años, en China, hubo un brote de un coronavirus porcino, el Sars-CoV, que se inició en murciélagos y que provocó la muerte de 25.000 cerdos.

Según se conoce a través de las investigaciones científicas hechas en los seres humanos, hay siete tipos de coronavirus conocidos que pueden infectarnos, los denominados HCovs.

Cuatro de los coronavirus HCovs (HCoV-229E, HCoV NL63, HCoV-HKU1, y HCoV-OC43) suelen generar un resfriado común y probablemente sean potencialmente más graves en personas con inmunodeficiencias.

Los otros tres tipos de coronavirus que han azotado con brotes de enfermedades graves en humanos son el Sars-CoV (entre los años 2002 y 2003), el Mers-CoV (desde el 2012 hasta la actualidad) y actualmente el Sars-CoV-2 2019, que provoca el COVID-19 y no se conoce hasta cuándo su alcance se hará presente.

Otros virus de la familia de los Coronavirus

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SARS Coronavirus

El SARS o Síndrome Agudo Respiratorio Severo fue descubierto a fines del mes de febrero del año 2003. La OMS (Organización Mundial de la Salud) elaboró una investigación internacional en conjunto con la Red Mundial de Alerta y Respuesta a Brotes y trabajó en forma colaborativa

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MERS Coronavirus

El síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) es una enfermedad respiratoria vírica que es provocada por un coronavirus (el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio o MERS-CoV)

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¿El origen del coronavirus humano fue en un mercado de china?

Se supone que sí, ya que los primeros casos que se conocieron de COVID-19 positivo se dieron en el mercado de la ciudad de Wuhan -con alrededor de 11 millones de habitantes-, capital de la provincia Hubei, en China. Muchos especialistas indican a la venta de animales salvajes que se produce en este lugar como una probable causa de la incubación y propagación de este nuevo coronavirus.

En el mercado de esta ciudad, situada en el centro de China, se venden frutas, verduras, cortes de res, cerdo y cordero, pollos enteros, cangrejos, peces vivos y carne de alrededor de 112 especies de animales diferentes, desde ratas hasta koalas. La aparición de estos coronavirus puede darse debido a las condiciones de hacinamiento y falta de higiene de muchos de los animales que se comercializan vivos y que podrían poseer y transmitir el COVID-19. La suciedad, basura, sangre de animales sumado a la falta de controles sanitarios son ámbitos perfecto para el surgimiento de nuevos patógenos. 

Ante las noticias de los primeros casos positivos de COVID-19, comenzaron a circular por las distintas redes sociales fotos y videos del pésimo estado de higiene en que se encontraba el lugar. El mercado de Wuhan fue clausurado el 1 de enero por el gobierno de la República Popular China, luego de las elevadas sospechas de que este sitio haya sido el lugar de origen y primer epicentro de la actual pandemia, que se propagó hacia el resto del país y a casi todos los países del mundo.

Vías de transmisión del coronavirus

La principal forma de propagación del COVID-19 es por contacto directo con otra persona que esté infectada con el virus. La transmisión de la enfermedad puede darse por minúsculas gotas de la nariz o de la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala y entran en contacto con otra persona. 

Otra forma de contagio puede ser si una persona no infectada entra en contacto con objetos o superficies que alguien enfermo haya esparcido con el virus al toser o exhalar y luego se lleve las manos a la boca, nariz u ojos.

Por los estudios que se han realizado hasta el momento se conoce que el virus se transmite por contacto con las gotículas de una persona infectada más que por el aire y el riesgo de contraer la enfermedad de alguien que no presente ningún síntoma es muy bajo. Sin embargo, hay personas que contraen el COVID-19 que sólo manifiestan síntomas leves, generalmente en las primeras etapas de la enfermedad, por lo que el contagio es posible que sea de alguien que tenga una tos leve o no se sienta enfermo.

Aunque el riesgo es bajo, también existe la posibilidad de contagio del COVID-19 por contacto con las heces de una persona infectada. La Organización Mundial de la Salud se encuentra actualmente evaluando las investigaciones que se están llevando a cabo sobre este tema y brindará información actualizada en la medida que se conozcan más resultados.

Precauciones ante el coronavirus

  • Existen varias acciones que están recomendadas por la OMS para prevenir o reducir la probabilidad de contraer o contagiar el COVID-19. Algunas de ellas son:
  • Lavarse las manos correctamente de forma frecuente con agua y jabón o usar desinfectante a base de alcohol. De esta manera está garantizado que se pueden eliminar los virus que se posean en las manos.
  • Mantener un metro (tres pies) de distancia mínima con personas que tosen o estornudan, ya que cuando esto ocurre despiden por su boca o su nariz pequeñas gotículas de líquido que podrían tener el virus. Si se está cerca de estas personas existe el riesgo de aspirar estas gotículas y adquirir el virus COVID-19, si es que la persona que tose o estornuda está infectada con esta enfermedad.
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca. Esto se indica debido a que las manos están en contacto permanente con muchas superficies donde puede habitar el virus. Lo que podría ocurrir al llevarse las manos a la cara sin haberlas lavado es que se transfiera el virus a los ojos, la nariz o la boca, que son las vías por donde puede ingresar a nuestro organismo y provocarnos la enfermedad.
  • Mantener una buena higiene de las vías respiratorias. Estas acciones son cubrirse la boca o nariz con el pliegue del codo al toser o estornudar o cubrirse con un pañuelo descartable al hacerlo. Es importante desechar el pañuelo descartable una vez utilizado, ya que como dijimos, las gotículas que poseen el virus están presentes allí y pueden quedar expuestas a otras personas. Mantener la higiene respiratoria es un método eficaz para combatir la gripe, los resfriados y el COVID-19.
  • Ante la presencia de cualquiera de los síntomas del COVID-19, permanecer en casa. Si tiene tos, fiebre y dificultad para respirar, busque atención médica y comuníquese con los medios que le indiquen los organismos de salud correspondientes. Debe prestar atención y seguir responsablemente las instrucciones de las autoridades sanitarias locales. Es importante brindar estas informaciones para que los profesionales de la salud puedan actuar con previsibilidad respecto a cuestiones como determinar el centro sanitario adecuado para la atención.
  • Mantenerse informado sobre las últimas noticias que se comuniquen sobre el COVID-19. Deben seguirse los consejos en torno a qué se debe hacer y estar atentos a cómo se está propagando el virus en su zona. Las autoridades locales y nacionales son los informadores más autorizados para indicar las acciones que debe hacer la gente en cada zona tendente a reducir las probabilidades de contagio y circulación del virus.
  • Estar atento a lo que sucede en las zonas de mayor peligro. Las zonas, ciudades y lugares que son epicentro y donde más rápido de está propagando el COVID-19. En la medida de lo posible, no viajar a estas zonas ni desplazarse por las mismas, especialmente si se posee enfermedades como diabetes, cardiopatías o neumonías o si tiene una edad avanzada.

Precauciones ante el coronavirus

Medidas de protección para las personas que se encuentran en zonas de propagación del COVID-19 o que han visitado recientemente los lugares más afectados (en los últimos 14 días)

  • Observar, seguir y aplicar las recomendaciones expuestas anteriormente. (Son medidas de protección pertinentes para todas las personas).
  • Permanecer en su casa si se siente mal o ante el mínimo síntoma de dolor de cabeza, fiebre ligera (37.3 ºC o más) y rinorrea leve, hasta que logre recuperarse. En caso de que sea indispensable salir de la casa o recibir a otra persona (por ejemplo, para abastecimiento de alimentos o elementos de higiene), utilizar una mascarilla para evitar la infección de otras personas debido al contagio. Si se evita el contacto con otras personas y las visitas a los centros médicos ayudará a lograr que la atención sea más eficaz y contribuirá a la protección de otras personas y a usted de la posible infección del COVID-19 u otros.
  • Si posee síntomas de tos, fiebre o dificultad para respirar, busque de manera rápida ayuda médica, ya que podría tener una infección respiratoria u otro tipo de afección de gravedad. La llamada debe realizarse con la antelación necesaria y debe informar al profesional de la salud que lo asista sobre cualquier viaje que haya realizado últimamente o cualquier contacto con viajeros que haya tenido en forma reciente.

Síntomas del coronavirus

Los síntomas principales del nuevo coronavirus COVID-19 son fiebre, cansancio y tos seca. En algunos casos hay pacientes que han presentado distintos cuadros de congestión nasal, dolores, rinorrea, diarrea y dolor de garganta. Estos síntomas aparecen de forma gradual y son generalmente leves. 

La mayoría de las personas afectadas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesitar ningún tipo de tratamiento especial. Según datos de la OMS se estima que una de cada seis personas que contrae el COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y presenta dificultades respiratorias.

Quienes más probabilidades tienen de desarrollar enfermedades graves son las personas ancianas y quienes poseen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, inconvenientes cardíacos o diabetes.

Alrededor del 2% de las personas que han contraído este virus han muerto, y se recomienda que las personas que presenten fiebre, tos o dificultades para respirar busquen asistencia médica.

¿En qué se diferencia el coronavirus de una gripe?

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) - que son la agencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos- han difundido gráficos y especificaciones para que las personas puedan diferenciar los síntomas que presenta el coronavirus y cuáles son los de un resfriado común.

El Gobierno de los Estados Unidos, al igual que todos los países del mundo, está muy alerta por la propagación del nuevo coronavirus que ya suma nuevos casos y muertes cada día en ese país y en casi todo el planeta. Uno de los mayores conflictos que representa es que el coronavirus posee síntomas muy parecidos a los del resfriado común, la gripe o las alergias y esto puede confundir a la persona infectada, que podría minimizar la importancia de lo que le sucede y de esta manera favorecer el contagio a otras personas.

Lo primero que hay que saber es si la persona tiene fiebre. Si la respuesta es sí, y además presenta falta de aire, debe hacer una consulta al médico porque hay probabilidades de que sea un caso positivo de coronavirus. Otros síntomas que aparecen si posee esta enfermedad son la tos, la fatiga y la debilidad. Si la persona no tiene falta de aire, lo que tiene podría tratarse de una gripe. Otros síntomas que aparecen con la gripe también son la tos, la fatiga y la debilidad.

Otro interrogante importante que habría que hacerse es si la persona posee irritación en los ojos. Si eso es así podríamos estar en el caso de una alergia. Otros síntomas de la alergia son los estornudos y el goteo de la nariz. Si por el contrario, no tiene los ojos irritados, podría ser un caso de un resfriado común. Otros síntomas que aparecen en el resfrío son los estornudos, el goteo nasal y una leve molestia en el pecho.

A pesar de que las tres afecciones pueden generar la aparición de síntomas similares, la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha determinado parámetros para encontrar sus diferencias.

De acuerdo con la Organización Mundial para la Salud (OMS) y el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EE. UU., esta es la forma de diferenciar el covid-19 (coronavirus), la gripe y la influenza. En resumen, estas son las descripciones sintomatológicas de cada una:

Coronavirus

El padecimiento de los síntomas del COVID-19 se da de manera progresiva y se expresa siempre con fiebre alta y tos constante. 

En algunos casos la persona infectada manifiesta fatiga, cansancio, dolor corporal, dolor de garganta, dolor de cabeza y dificultad para respirar.

En casos excepcionales se puede generar congestión nasal, exceso de mucosidad o diarrea.

Nunca hay estornudos.

Gripe

El padecimiento de la gripe también es progresivo y se demuestra siempre con los siguientes síntomas: estornudos, dolor de garganta, congestión nasal y exceso de mucosidad. 

En algunos casos el paciente siente fatiga y tos.

Extrañamente puede generar fiebre y dolor de cabeza.

Nunca hay diarrea ni dificultad para respirar.

Influenza

La aparición de la influenza en el paciente se da de forma súbita y se manifiesta siempre con fiebre alta, fatiga, tos, dolor de cabeza y demás dolores corporales.

En algunos casos se presenta congestión nasal, dolor de garganta y diarrea.

Nunca hay estornudos ni dificultad para respirar.

Tratamiento del coronavirus

Es muy importante tener en cuenta que aunque hay algunos remedios occidentales, tradicionales o caseros que pueden aliviar los síntomas del COVID-19 y permitir una mayor comodidad para afrontar sus consecuencias, todavía no se hay pruebas científicas respecto a que existan medicamentos actuales que puedan prevenir o curar la enfermedad.

Actualmente hay ensayos clínicos que se están desarrollando con medicamentos occidentales y tradicionales, pero hay que estar atentos a la información actualizada que la Organización Mundial de la Salud brinde respecto a los resultados de estos ensayos.

Un dato primordial sobre las medicaciones que debe ser muy tenido en cuenta por todas las personas es que los antibióticos no son eficaces contra los virus, solamente contra infecciones provocadas por bacterias. La COVID-19 está causada por un virus, y por lo tanto, no hay ningún antibiótico que pueda combatirla. La Organización Mundial de la Salud no recomienda bajo ningún punto de vista la automedicación, en especial la de los antibióticos, para prevenir o curar la COVID-19.

Otra aclaración relevante es que hasta el día de hoy tampoco existe ninguna vacuna ni medicamento antiviral que esté especificado para prevenir o curar este nuevo coronavirus.

Autoaislamiento o cuarentena. ¿Cuándo, dónde, cómo, por qué y por cuánto tiempo?

Una estrategia bastante efectiva que se está llevando a cabo en mucho sitios para evitar el contagio es el autoaislamiento. La cuarentena o autoaislamiento consiste en cortar cualquier tipo de conexión posible con el mundo exterior, es decir, quedarse en casa. Según una guía de la OPS (Organización Panamericana de la Salud), esto significa la inasistencia al trabajo, escuela o lugares públicos y alejado de otras personas con el fin de no contagiar a nadie ni ser contagiado. 

Si se comparte la vivienda con otra persona, el consejo es que se debe evitar el contacto al máximo, mantener una distancia de al menos de dos metros, dormir separados y mantenerse alejado de personas en estado de mayor vulnerabilidad, como personas mayores o con afecciones de salud. No compartir toallas ni elementos de higiene personal y procurar lavarse las manos frecuentemente durante por lo menos veinte segundos. 

La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha establecido que una persona en cuarentena no puede recibir visitas. Las provisiones o paquetes que deba recibir deben ser dejados en la puerta de su vivienda para evitar el contacto con la persona que le entrega esos elementos.

Cada país se encarga de determinar las condiciones para el autoaislamiento según el grado de propagación del virus que tenga. En el Reino Unido, por ejemplo, se determinó que cualquier persona con síntomas definidos, como fiebre por encima de los 37,8 grados o tos constante, debe estar en cuarentena durante siete días. En la mayoría de los países de América del Sur -Argentina, Colombia y Brasil, entre otros- se indicó que el autoaislamiento para personas que provengan de los países o regiones más afectados -China, Corea del Sur, Europa, Estados Unidos e Irán- debe ser de 14 días.

En casos de personas que presenten síntomas leves del coronavirus COVID-19, como fiebre baja, tos leve o fatiga moderada, la OMS y varios organismos públicos de distintos lugares del mundo recomienda permanecer aislado y evitar ir a centros de salud para no contribuir con la propagación del virus y acudir a un hospital únicamente en caso de que los síntomas se agraven.

Recomendaciones y sugerencias para abastecerse durante la cuarentena o aislamiento social

Visto que en muchas ciudades, regiones y hasta países enteros deberán estar en cuarentena o aislamiento social, para hacer frente a la propagación del nuevo coronavirus COVID-19-, a continuación se destaca una serie de recomendaciones y sugerencias para afrontar los días de estancia en casa de la mejor manera posible:

  • Es importante intentar evitar hacer muchas salidas a buscar provisiones, es por ello que chequear bien las listas para ir al supermercado o la farmacia antes de salir a la calle te evitará tiempo de circulación social y exposición al virus.
  • Aunque mantengas la higiene y el orden en tu casa, no dejes de prestar atención a tus acciones cuando salgas. Es fundamental para tu seguridad y la de todos que te laves bien las manos antes de salir o al regresar. En lo posible, deja los zapatos en la puerta de casa y la billetera, monedero, llaves y elementos de uso frecuente en una caja cerca de la puerta. Cambia tu ropa siempre que vuelvas de la calle y pon a lavar la que hayas utilizado cuando saliste.
  • Intenta en lo posible hacer una primera compra grande. Aprovisionarse de elementos como papel higiénico, jabón, alcohol, artículos de primeros auxilios y de limpieza te ahorrará más de un dolor de cabeza.
  • Prefiere los minimercados, almacenes y proveedurías más cercanos. Evita desplazarte mucho para conseguir tus alimentos o medicamentos.
  • En cuanto a los alimentos, aprovecha comprar variedad de enlatados (tomates, frutas, atún y caballa, pastas, arroz, legumbres). No dejes de comprar carne, frutas, pescado y otros bienes que puedes guardar en el congelador. La fruta y las verduras es recomendable guardarla en cubos en bolsas por separado. Fíjate en comprar plátanos o bananas verdes (duran más que las maduras). Aprovecha al máximo el congelador, te servirá para racionar y economizar tiempo y recursos. Haz salsas, caldos y tartas individuales que te faciliten las comidas.
  • Haz una dieta balanceada para mantenerte saludable -será importante para tu salud física y metal- e intenta ser creativo en la cocina. Esto no solo hará que te sientas bien físicamente si no que mantendrá tu cerebro activo y ayudará a mejorar tu estado de ánimo.
  • No dejes de comprar elementos que no creas indispensables pero que te servirán como un gran estímulo para momentos de angustia. Chocolates, bebidas alcohólicas y el queso son esenciales para mejorar tu estado de ánimo cuando te sientas triste o preocupado por la situación.
  • Aprovecha tu estadía en casa para generar nuevas actividades en tu vida. Ordena o reordena tu ropa, los muebles, los productos de la alacena. Aprovecha para buscar y mirar fotos viejas, intentar cocinar algo que quisiste y nunca lo habías concretado. Aprende a jugar algún juego de desconocías. 
  • Observa y descubre los conocimientos que hay online. Cursos de distinta índole, bibliotecas abiertas, museos y galerías de arte que puedes recorrer online de manera gratuita.
  • En la medida que puedas, haz ejercicio. No te quedes en la cama ni sentado demasiado tiempo. Alterna las horas frente al ordenador o utilizando el móvil y la TV con caminatas dentro de la casa, aún si tu vivienda es pequeña.
  • Intenta ponerte bajo los rayos del sol aunque sea algunos minutos cada día.
  • Si tienes un balcón o ventana a la calle registra los movimientos que veas, trata de mantener comunicación a través de redes sociales o por teléfono con tus amigos, vecinos y seres queridos.
  • Mantente informado sobre los nuevos sucesos que vayan aconteciendo a través de datos y canales de organismos oficiales -boletines oficiales, comunicados e informaciones del gobierno de tu ciudad, provincia, región o país, Organización Mundial de la Salud, etc-. Hazlo todos los días pero lo necesario. No es recomendable estar hiperconectado con el tema la mayor parte del día.
  • Si te gusta puedes distraerte escuchando música, mirando series y películas, leyendo. Pero también intenta hacer actividades productivas para ti y para el hogar: puedes pintar, reparar muebles o electrodomésticos dañados, encerar los pisos, cambiar lámparas que no funcionan. Haz todo lo que siempre dejas pendiente por no tener tiempo. 
  • Anota todas las ideas que se te ocurran, crea una bitácora de tus días de cuarentena, registra tus pensamiento, indaga en tus sentimiento y exprésalo a tus seres cercanos por el medio que puedas.
  • Ten presente más que nunca los números de emergencias médicas, bomberos y policía. No es para alarmarte pero nunca se sabe lo que puede ocurrir. Mantente también conectado con tus vecinos más cercanos. También es una oportunidad para entablar relación con gente que vive muy cerca tuyo pero que no solías tener contacto.
  • Si tienes mascota, préstale mucha atención. Procura que esté sana y bien alimentada. Aprovecha estos días a tiempo completo con ella y disfruta de su compañía. Será muy grato y una buena recompensa anímica para ti.
  • Si trabajas desde tu casa con el ordenador por primera vez, observa cómo te sientes haciéndolo, quizá sea una buena oportunidad para seguir haciéndolo cuando la cuarentena finalice. Si nunca has trabajado desde casa, aprovecha para buscar en internet sobre el teletrabajo, indaga, pregunta, analiza opciones y oportunidades. Gran parte del mercado laboral está allí y lo estará mucho más aún en el futuro.
  • Ten especial comunicación con las personas mayores que conozcas o aquellas que tengas problemas de salud crónicos. Ellas son las más vulnerables en estos momentos y más aún si viven solos. Un llamado diario que les hagas puede ser vital para su salud.
  • Además de mantener la higiene del hogar, como hemos dicho, procura ventilar los ambientes correctamente. Abre las ventanas y deja que el aire se renueve durante el día.
  • Mantén tu casa a una temperatura agradable. No pases frío ni calor. Es esencial que conserves tu salud y comodidad durante los días de encierro.
  • Intenta no ir al banco y realizar todo tipo de trámites en forma online. Si nunca lo has hecho, es la situación ideal para que aprendas. Actualmente existen muchas posibilidades de solucionar temas legales, laborales, bancarios y comerciales sin salir de tu casa.
  • Si algún día no tienes ganas de cocinar y conoces algún sitio donde pedir comida a domicilio, hazlo. Date un descanso y disfruta de una comida distinta. Según el país hay sitios que siguen abiertos para llevar comida a domicilio durante la cuarentena.
  • Haz un inventario de todos los objetos que no uses: ropa, muebles, accesorios, utensilios de cocina, vajilla, electrodomésticos, etc. Todo lo que hayas descartado puedes optar por regalarlo a quien quieras o donarlo a alguien que lo necesite.
  • Baila, canta, escribe, dibuja, pinta, toma fotografías. Existen innumerables formas del arte que pueden motivarte, llevarte a la acción, potenciar tu creatividad, estimular tu cerebro, generar placer y descubrir aptitudes que tenías escondidas en tu interior.

Avances en la vacuna del coronavirus

Las autoridades del gobierno de la República Popular China -país donde se desató el primer brote de la actual pandemia- han emitido un comunicado donde anuncian que se desarrolló de forma exitosa una vacuna para paliar los efectos del coronavirus. Ya se ha aprobado la realización de ensayos en seres humanos, según ha informado el Ministerio de Defensa en su comunicado.

El logro de la vacuna, que se dio gracias al equipo médico a cargo del epidemiólogo Chen Wei, quien lideró la investigación, ocurrió luego de que el brote del virus, cuyo epicentro se encuentra en la ciudad china de Wuhan, dejara una altísima cantidad de infectados y muertos en todo el planeta.

“La vacuna ha sido aprobada por su seguridad, eficacia y calidad por parte de terceros y, según Chen, ha completado su preparación preliminar para la producción en masa”, dice el texto brindado por el Ministerio.

El mes de febrero pasado las autoridades del gigante asiático indicaron que tenían previsto comenzar en abril a probar en humanos vacunas desarrolladas recientemente para evitar la propagación del virus.

Además, científicos chinos han notado importantes avances luego de que un grupo de monos infectados desarrollara de forma eficaz algún grado de inmunidad al coronavirus en un trabajo llevado a cabo a través de una serie de experimentos.

Además, según las investigaciones que han realizado los científicos, existe evidencia de que el contagio puede producirse también a través de los ojos, por lo que las mascarillas son insuficientes para evitar la transmisión.

La pandemia del Coronavirus

pandemia

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¿A qué temperatura muere el coronavirus?

Si bien se ha hecho muy popular el rumor sobre que el coronavirus muere a los 25 grados centígrados de temperatura -hasta el propio Donald Trump aseguró: “el calor, en términos generales, mata este tipo de virus”-, no existe ningún tipo de evidencia científica que pueda demostrarlo.

Aún se desconocen los efectos que tiene la temperatura en este virus. Incluso el factor estacional puede no tener importancia en una pandemia de las características de la que está viviendo actualmente el mundo, debido a los contagios que se están produciendo entre los hemisferios del planeta. Esto es similar a lo que sucedió con el H1N1, que se generó en una primavera y creció en el verano.

Mientras el número de muertos e infectados por el nuevo coronavirus crece sin parar, algunos creen que las subidas de la temperatura gracias a la llegada de la primavera en el hemisferio norte deberían demorar o frenar la propagación de la enfermedad. Pero no se sabe con seguridad y hasta podría no ser cierto.

La hipótesis de que las temperaturas más altas que llegan en la primavera pueden desactivar la onda expansiva de la enfermedad llega en gran medida de la comparación que se hace del coronavirus con el resfrío común. En muchos de sus características el COVID-19 es como un resfrío -los dos se contagian de formas similares (secreciones respiratorias y superficies contaminadas) y coinciden en que causan enfermedades respiratorias habitualmente leves que pueden derivar en una neumonía grave que cause la muerte. Pero el contagio y la tasa de mortalidad del COVID-19 son mucho más grandes que la del resfrío. Y no se sabe si las transmisiones del COVID-19 se verán afectadas por las subidas o bajadas de las temperaturas estacionales.

Para la gripe, el inicio de la primavera provoca una merma considerable en la cantidad de casos que se mantiene hasta el retorno de las temperaturas más bajas en otoño. Se supone que este comportamiento de la gripe se presenta por lo sensible que es el virus a distintos climas y por las modificaciones estacionales en el sistema inmune de los seres humanos y en los tipos de comportamiento.

En principio, el virus de la gripe pareciera que sobrevive de mejor forma en los climas fríos y secos, con falta de la luz ultravioleta. Además, para muchas personas los días de invierno, donde los rayos del sol se presentan en menor cantidad de horas, y los niveles de Vitamina D y de melatonina pueden complicar el funcionamiento del sistema inmune. Por último, debido a las frías temperaturas que hay en las calles, es más frecuente que en invierno las personas pasen más tiempo con otras personas, en lugares cerrados y a distancias muy cercanas, provocando un incremento considerable de las probabilidades de contagio y expansión del virus.

El nivel de contagios de coronavirus podría verse influenciado por estas costumbres estacionales que tienen las personas, aunque no está comprobado por la ciencia qué efectos producen la temperatura y la humedad frente al coronavirus, ni a su transmisión entre los seres humanos. La experiencia indica que otras especies de coronavirus son estacionales, provocando resfríos comunes durante los inviernos, pero no se conoce con claridad cómo actúa el COVID-19.

Durante la epidemia de SARS de los años 2002 y 2003 también se dieron los primeros casos en el invierno del hemisferio norte y finalizó en el mes de julio de 2003, con un mínimo rebrote en el invierno siguiente. La cantidad de infectados de SARS llegaron a sus puntos más altos en el mes de mayo, donde las temperaturas son más cálidas (equivalente a noviembre en el hemisferio sur) y el final de la propagación se dio en julio (equivalente a enero en el hemisferio sur) puede demostrar fehacientemente el periodo necesario para el aplanamiento de la curva de infectados por el virus, en vez de un efecto climático en los contagios del mismo. También se vio que el coronavirus MERS se ha transmitido especialmente en los países de climas cálidos.

Comparando nuevamente los efectos producidos por el COVID-19 con los de la gripe, se puede afirmar que la conocida como influenza humana (H1N1) que apareció entre los años 2009 y 2010 surgió durante la primavera del hemisferio norte y creció fuertemente en aquella estación y en el consiguiente verano, para finalmente alcanzar su pico máximo de casos en el siguiente invierno.

Esta experiencia manifiesta que los efectos de una pandemia, por la crecida del número de casos en una gran cantidad de países repartidos en distintos continentes pueden generar una escalada transmisión del virus aún en el verano, atravesando las distintas estaciones, a diferencia de otras epidemias de menor tamaño.

En conclusión, la llegada de los climas con temperaturas más elevadas puede disminuir la transmisión viral en el hemisferio norte (a diferencia del hemisferio sur, donde la llegada del invierno que aumenta en forma cuantiosa la transmisión en el próximo invierno), pero es sumamente poco probable que el clima pueda ser un factor determinante para acabar con esta pandemia en crecimiento.

La economía después del Coronavirus

Medios de comunicación y redes sociales en tiempos de pandemia

Esta pandemia le ha llegado a la humanidad en una época donde el acceso a las comunicaciones y los medios informativos es total. Hay una hiperconectividad de la gente que en algunos casos puede ser perjudicial. Es por ello que las grandes empresas multimedia tienen una enorme responsabilidad frente a esta crisis global.

Si bien los grandes medios multimedia de distintos lugares del mundo han creado contenidos informativos a los que se puede acceder de forma gratuita, siempre es aconsejables informarse primero a través de los canales gubernamentales oficiales de cada ciudad, provincia, región, distrito o país. Existen casos de medios en Estados Unidos, como el New York Times, Wall Street Journal, Vanity Fair, The Atlantic y Wired que han desarrollado contenidos y secciones con información detallada sobre el coronavirus. En Francia, medios reconocidos como Le Monde y Le Figaro, que habían comenzado a cobrar a su público en sus versiones online tras la caída de las ventas del periódico en papel, decidieron dar un espacio gratuito con información sobre el coronavirus. En otros países del mundo también han imitado esta tendencia, que si bien es destacable, también requiere un alto grado de responsabilidad para brindar datos verídicos, información debidamente chequeada y no provocar pánico en la población. Además, muchos canales y plataformas incluyen contenido educativo y de recreación para niños en edad escolar que deben permanecer en sus hogares durante un tiempo determinado. Información de actualidad sobre el coronavirus enfocada para niños pequeños también se están brindando en muchos países, incluso apoyada desde los ministerios de educación.

Otro tema de importancia relevante es el uso correcto de las redes sociales. La enorme popularidad global del Whatsapp, sumado a redes sociales más utilizadas en el mundo -como son Facebook, Instagram y Twitter, entre otras- producen una cantidad de contenido creado por sus usuarios enorme. Dentro de ese contenido, existen innumerables cantidades de noticias falsas, fotografías, audios y videos trucados o con información errónea que pueden llevar a las personas a la angustia y a la desesperación. Es primordial pedirle a la población de los distintos países que no crean todo lo que reciben en sus redes y que siempre chequeen las informaciones oficiales. 

Los gobiernos suelen brindar números de asistencia y comunicarse hacia la sociedad a través de cadenas nacionales de radio y televisión. Según cada nación los medios de llegada hacia la gente pueden variar, pero una buena estrategia de comunicación podría ser un punto de importancia significativa para el control de la pandemia. Información detallada y explicativa sobre los métodos de prevención, un buen plan para la recepción de llamadas y atención de los centros sanitarios son puntos clave que se deben atender. Además, el acompañamiento de los medios de comunicación tradicionales para llevar esos mensajes a la gente, pueden generar mecanismos eficaces de colaboración para ayudar a prevenir la propagación y salvar vidas.

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